Mercedes-Benz procederá con un hatchback Clase A de quinta generación, que llegará en 2028, y ofrecerá sistemas de propulsión con motor de combustión interna (ICE) y totalmente eléctrico (EV). Esta decisión revierte planes anteriores de descontinuar el modelo a medida que la compañía se vuelve a centrar en vehículos de lujo de alto margen. El cambio se produce después de tasas de adopción de vehículos eléctricos más lentas de lo esperado, lo que llevó a Mercedes a extender la vida útil de la Clase A.
Plataforma y Posicionamiento
La nueva Clase A compartirá plataforma con el CLA recientemente lanzado, conservando el estilo de carrocería hatchback que ha definido el modelo desde 2012. A pesar de las especulaciones sobre un diseño crossover o monovolumen, Mercedes confirma que no seguirá esas rutas. Esto es en parte una respuesta al próximo A2 de Audi, que se espera que ingrese al mercado como un vehículo eléctrico básico con forma de caja única, reemplazando tanto al A1 como al Q2.
Los conocedores de Mercedes destacan que la marca ya cubre el segmento de los crossover con los modelos GLA y GLB, por lo que es innecesario un cambio en el posicionamiento de la Clase A. La compañía no tiene intención de revivir el diseño estilo monovolumen del Clase A original de 1997.
Diseño e Ingeniería
La Clase A 2028 mantendrá una estética “tradicional pero moderna”. El diseño se finalizó antes de que Gorden Wagener dejara el cargo de jefe de diseño de Mercedes en enero, asegurando la continuidad en el lenguaje visual de la marca.
Para abordar el aumento de la altura de manejo de la variante EV (debido a la ubicación de la batería), Mercedes aumentará sutilmente la distancia al suelo en todos los modelos. También se puede añadir un revestimiento en los pasos de rueda para minimizar la apariencia de pasos de rueda más grandes, un elemento de diseño que ya se ve en el CLA eléctrico. Esta es una respuesta práctica para hacer que el vehículo eléctrico parezca menos incómodo.
Por qué esto es importante
La Clase A es fundamental para la cuota de mercado de entrada de Mercedes, especialmente en Europa. Mantener el estilo de carrocería hatchback es un diferenciador clave frente a Audi, que se está moviendo hacia un enfoque más centrado en el crossover con el A2. La disponibilidad continua de las versiones ICE garantiza una base de clientes más amplia, mientras que la opción EV satisface la creciente demanda de vehículos de cero emisiones.
La decisión de Mercedes refleja una tendencia más amplia de la industria: los fabricantes de automóviles se están adaptando a la fluctuante demanda de vehículos eléctricos y a las preferencias de los consumidores cubriendo sus apuestas entre tecnologías tradicionales y nuevas. El resurgimiento de la Clase A es un claro indicador de que el ICE aún no está muerto y que las marcas están dispuestas a mantener vivos los modelos populares mientras sigan siendo rentables.
El Mercedes Clase A 2028 está preparado para ser un competidor directo del Audi A2, ofreciendo una combinación de practicidad, estilo moderno y flexibilidad del tren motriz en el segmento compacto.





















