La división de alto rendimiento de Porsche está explorando formas de cerrar la brecha sensorial entre los motores eléctricos y los motores de combustión interna tradicionales. Según Andreas Preuninger, director de Porsche GT, la compañía está investigando cajas de cambios simuladas para inyectar más “diversión” y compromiso a los futuros autos deportivos eléctricos.
La inspiración: la marca N de Hyundai
La chispa de esta posible innovación provino de la reciente experiencia de Preuninger con el Hyundai Ioniq 5 N. A pesar de ser un vehículo eléctrico (EV) de alto rendimiento con 601 CV, el Hyundai destacó para los ingenieros de Porsche no sólo por su potencia bruta, sino también por su capacidad de imitar el ritmo mecánico de un motor de gasolina.
El sistema de Hyundai utiliza varias capas de retroalimentación sensorial para crear una experiencia de conducción más visceral:
– Rangos de revoluciones simulados: El automóvil utiliza una curva de entrega de potencia “falsa” para imitar las bandas de potencia ascendentes y descendentes de un motor de combustión.
– Retroalimentación táctil: Los conductores pueden usar las paletas del volante para “cambiar” de marcha, proporcionando una sensación de cambios de marcha que de otro modo estaría ausente en los vehículos eléctricos de una sola velocidad.
– Inmersión auditiva: Los sonidos sintetizados del motor se bombean a la cabina para igualar las RPM simuladas.
Preuninger señaló que el realismo proporcionado por esta configuración fue su “mayor aprendizaje” del manejo, destacando cuán cruciales son estas señales artificiales para la satisfacción del conductor.
Cerrando la brecha entre vehículos eléctricos y emociones
El principal desafío para los vehículos eléctricos de alto rendimiento es que los motores eléctricos proporcionen una aceleración lineal y fluida. Si bien técnicamente es superior en términos de eficiencia y suavidad, esta falta de interrupción a veces puede hacer que la experiencia de conducción parezca “estéril” o desconectada en comparación con el drama mecánico de un automóvil deportivo tradicional.
Al combinar los cambios de marcha simulados de Hyundai con la respuesta de dirección y freno característica de Porsche, la división GT pretende crear una experiencia híbrida: el par instantáneo de un motor eléctrico combinado con la sensación rítmica y cautivadora de una transmisión manual o de doble embrague.
Una cultura de “nerds del automóvil”
El movimiento hacia la mecánica simulada señala una tendencia más amplia en la industria: a medida que los motores desaparecen, los ingenieros deben encontrar nuevas formas de comunicar el “alma” al conductor a través de software y hápticos.
Preuninger describe al equipo Porsche GT como “nerds del automóvil”, y señala que los debates intensos y a menudo acalorados sobre el compromiso con la conducción son una parte constante de su proceso de desarrollo. Esta fricción interna, sugiere, es precisamente
