Mazda sigue comprometida con el desarrollo de un sucesor del icónico deportivo RX-7, y el motor rotativo sigue siendo un componente clave del potencial nuevo modelo. A pesar del creciente enfoque de la compañía en los vehículos eléctricos, persiste el entusiasmo interno por un producto emocional y centrado en el conductor. El liderazgo de Mazda ha señalado repetidamente que el proyecto está vivo, aunque sigue siendo difícil establecer un cronograma firme.
El icónico SP: una posibilidad de producción
El fabricante de automóviles japonés reveló por primera vez sus intenciones con el concepto Iconic SP en 2023, que se hace eco del lenguaje de diseño del clásico RX-7 de la generación FD. Masashi Nakayama, director senior de diseño de Mazda, confirmó que el concepto fue “diseñado con la intención real de convertirlo en un modelo de producción”. La empresa ahora está evaluando el interés público y la viabilidad interna antes de comprometerse plenamente.
Equilibrando pasión y ganancias
Moritz Oswald, supervisor de planificación de productos de Mazda en Europa, reconoce el desafío: “Si hay una manera factible de hacerlo, entonces estoy seguro de que si alguien lo hará, es Mazda”. La empresa debe conciliar su legado de vehículos orientados a los entusiastas con la necesidad de viabilidad financiera. Actualmente, el MX-5 sirve como el auto halo de Mazda, pero los ejecutivos admiten que hay espacio para productos emocionales adicionales.
Híbrido rotativo: un enfoque único
El probable tren motriz para un nuevo RX-7 sería un sistema híbrido rotativo, similar al que se muestra en el concepto Iconic SP. Esta configuración combina un motor de doble rotor con motores eléctricos, que potencialmente entrega alrededor de 365 CV. Mazda ya ha demostrado la tecnología rotativa en híbridos enchufables como el MX-30 R-EV. Sin embargo, los ingenieros enfatizan que los entusiastas quieren sentir la potencia del motor directamente, no sólo usarlo como generador.
Desafíos de sostenibilidad y emisiones
El equipo de I+D de Mazda está explorando cómo hacer que el motor rotativo sea compatible con los futuros estándares de emisiones y combustibles sostenibles. El subdirector general Christian Schultze señala que el sistema de propulsión “es un sistema de propulsión altamente eficiente”, especialmente cuando se alimenta con alternativas neutras en CO2. A pesar de los obstáculos técnicos, Mazda ve un camino para hacer que el sucesor del RX-7 sea emocionante y ambientalmente responsable.
Un legado de innovación
El resurgimiento del RX-7 continuaría la tradición de Mazda de desafiar las tendencias de la industria. Mientras otros fabricantes de automóviles corren hacia la electrificación total, Mazda está decidido a preservar el placer de conducir con su exclusiva tecnología rotativa. El concepto Iconic SP, que mide un tamaño similar al del RX-7 original, encarna este compromiso. La decisión final depende de la demanda del mercado y de la capacidad de la empresa para ofrecer un coche deportivo atractivo a un precio razonable.
La dedicación de Mazda a los vehículos centrados en los entusiastas, combinada con su voluntad de experimentar con sistemas de propulsión no convencionales, sugiere que el sueño de un nuevo RX-7 está muy vivo. El futuro del proyecto dependerá de equilibrar la pasión, las ganancias y los desafíos de cumplir con las regulaciones automotrices modernas.
