Tesla presenta un semirremolque y un roadster de próxima generación: especificaciones, autonomía y rendimiento

Elon Musk finalmente bajó el telón sobre la gran ambición de Tesla: el Tesla Semi. La revelación se produjo ayer por la noche y se centró en un mercado de transporte de mercancías donde cada centavo de los costos operativos importa. Este no es sólo un camión conceptual. Es un desafío directo a los gigantes del diésel que dominan la logística de larga distancia. ¿La cifra principal? Una autonomía de 805 kilómetros con una sola carga mientras transporta una carga completa de 36 toneladas por carretera. Se trata de una autonomía sustancial para un vehículo de esta masa.

El tren motriz es donde las cosas se ponen interesantes. Tesla no se limitó a colocar una batería en un chasis. Diseñaron un sistema de propulsión en el que cada rueda funciona con su propio motor eléctrico derivado de la arquitectura del Modelo 3. El resultado es una aceleración brutal. El Semi acelera de 0 a 100 km/h en sólo 20 segundos cuando está completamente cargado. Compare esto con una plataforma diésel convencional, que tarda aproximadamente un minuto en alcanzar la misma velocidad. La física es simple. Menos masa para mover, entrega de torque instantánea. No hay marchas que cambiar. No hay embragues que se desgasten.

¿Cómo cambia el Tesla Semi los costos operativos?

La economía del Tesla Semi está diseñada para aplastar el status quo. Musk afirma que el coste por kilómetro cae a 1,26 dólares. Un camión diésel comparable cuesta 1,51 dólares por kilómetro. Parece una pequeña diferencia hasta que la multiplicas por millones de millas en la carretera. El mantenimiento es otro ámbito en el que gana el camión eléctrico. No hay transmisión. Sin motor. Sin caja de cambios compleja. Menos piezas móviles significan menos cosas que romper.

La empresa confía tanto en la durabilidad de la transmisión eléctrica que ofrece una garantía de 1 millón de millas, o aproximadamente 1,6 millones de kilómetros, sin fallas importantes.

La cabina refleja esta filosofía minimalista. El conductor se sienta en una posición central mirando hacia delante. Se parece más a la cabina de una nave espacial que a la de un camión. Dos grandes pantallas táctiles reemplazan el grupo de instrumentos tradicional. Tesla también ha equipado el Semi con sistemas avanzados de asistencia al conductor, incluida asistencia para mantenerse en el carril y frenado automático de emergencia. ¿La visión a largo plazo? Pelotones. Camiones que circulan en convoyes compactos y automatizados para reducir la resistencia aerodinámica y el consumo de combustible. Está previsto que la producción comience en 2019, aunque Tesla ha mantenido el precio en secreto.

Sorpresas en la parte trasera: el nuevo Roadster

Mientras el Semi acaparaba los titulares, Musk escondió una sorpresa mayor en la parte trasera del tráiler. Desapareció el Tesla Roadster de próxima generación. Este no es el viejo convertible. Se trata de un cupé de dos puertas con un precio de 200.000 dólares, y Tesla lo llama el coche de producción más rápido del mundo.

Las cifras de rendimiento son asombrosas. El Roadster puede acelerar de 0 a 100 km/h en 1,9 segundos. Ese es territorio de menos de dos segundos. Sólo un puñado de hipercoches han alcanzado ese punto de referencia y cuestan diez veces más. Se afirma que la velocidad máxima supera los 400 km/h. Pero la velocidad no es la única métrica. El alcance importa. Tesla promete 620 millas, o casi 1.000 kilómetros, con una sola carga.

| Vehículo | 0-100 kilómetros por hora | Rango (est.) | Precio |
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