Sistemas de arranque y parada automáticos eliminados a medida que la EPA elimina incentivos

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) ha finalizado una norma que elimina efectivamente los incentivos para que los fabricantes de automóviles incluyan sistemas de arranque y parada automáticos en vehículos nuevos. Este cambio, enmarcado por la agencia como un importante paso desregulador, señala un alejamiento de los mandatos federales sobre eficiencia de combustible y emisiones de gases de efecto invernadero.

El fin de una característica controvertida

La tecnología de arranque y parada automática apaga automáticamente el motor de un vehículo cuando está parado (en un semáforo, por ejemplo) y lo reinicia cuando el conductor acelera. Los fabricantes de automóviles adoptaron la característica para cumplir con los cada vez más estrictos estándares federales de economía de combustible, pero rápidamente se convirtió en un punto de frustración para muchos conductores que la encontraron discordante e innecesaria.

La decisión de la EPA elimina los “créditos fuera de ciclo” que anteriormente permitían a los fabricantes ganar puntos de cumplimiento por implementar tecnologías de ahorro de combustible, incluido el arranque y parada automáticos. La agencia afirmó que los créditos incentivaban características que no siempre eran valoradas por los consumidores. El administrador de la EPA, Lee Zeldin, caracterizó el cambio como la eliminación de “16 años de restricciones a la elección de los consumidores y billones de dólares en costos ocultos”.

Cambio regulatorio y respuesta de la industria

La medida de la EPA se alinea con esfuerzos de desregulación más amplios bajo la administración actual, que ha cuestionado la efectividad y necesidad de estándares estrictos sobre emisiones de vehículos. Si bien la parada/arranque automático no está totalmente prohibido, los fabricantes de automóviles ahora son libres de excluirlo sin penalización.

Es probable que el cambio dé como resultado menos vehículos nuevos equipados con el sistema como equipo estándar. El anuncio de la EPA sugiere que, en el futuro, la parada/arranque automático sólo se ofrecerá como una característica opcional, en todo caso. Las consecuencias a largo plazo para la eficiencia del combustible y las emisiones siguen siendo inciertas.

Qué significa esto para los consumidores

La decisión de la EPA es principalmente una buena noticia para los consumidores a quienes no les gusta el encendido y apagado automático. Muchos conductores consideraron que la función era perjudicial y poco confiable, y a menudo la desactivaban manualmente cuando era posible. El cambio en las regulaciones elimina el mandato de que los fabricantes de automóviles lo incluyan en cada vehículo nuevo.

Sin embargo, las implicaciones más amplias de la reducción de la EPA sobre las emisiones y la economía de combustible no están claras. La medida refleja una tendencia más amplia hacia una menor supervisión federal de los estándares de vehículos, lo que podría afectar los objetivos ambientales a largo plazo.

En última instancia, la decisión de la EPA garantiza que ya no se impondrá a los conductores la parada/arranque automático. Queda por ver si los fabricantes de automóviles seguirán ofreciéndolo como opción.