Un entusiasta londinense, Samuel Ogunlana, ha llamado la atención con su inusual vehículo urbano: un Humvee completamente funcional, el vehículo de ruedas multipropósito de alta movilidad del ejército estadounidense. A diferencia del Hummer civil, el Humvee está diseñado para las condiciones del campo de batalla, y el modelo de Ogunlana se destaca marcadamente frente a los autos de lujo en las competiciones locales.
Una máquina construida para la guerra, no para la comodidad
Ogunlana describe el vehículo como un “verdadero vehículo militar sin comodidades”. Carece de insonorización, aire acondicionado o dirección asistida. El motor diésel V8 de 6.5 litros genera 170 caballos de fuerza pero prioriza el torque (290 lb-pie), lo que lo hace capaz de manejar terrenos extremos. A pesar de su naturaleza robusta, el Humvee es sorprendentemente liviano con 2300 kg, gracias a los paneles de fibra de vidrio que reemplazan el blindaje pesado en uso no operativo.
Del campo de batalla a las calles de la ciudad
Este Humvee de tercera generación, que originalmente entró en servicio en EE. UU. en 2010, solo ha recorrido 2000 millas, principalmente dentro de bases militares. El vehículo de Ogunlana, acabado en verde caqui y equipado con neumáticos tipo tractor, contrasta marcadamente con los elegantes autos deportivos con los que comparte la carretera. El calor del motor se siente dentro de la cabina y el sistema eléctrico funciona con un robusto 48 V, alimentado por dos baterías de 75 kg y un enorme alternador.
La transición del Humvee del servicio militar a la vida urbana resalta la versatilidad del vehículo y la pasión de Ogunlana por poseer una parte de la historia del automóvil. Si bien muchos Humvees nunca entran en combate, éste ahora navega por las calles de Londres, demostrando que incluso las máquinas de guerra pueden adaptarse a la vida civil.
