El precio promedio nacional de la gasolina se ha disparado a $3,251 por galón, lo que marca un aumento sustancial de 26,8 centavos en sólo una semana. Esto representa un aumento del 9%, el mayor aumento semanal desde el inicio de la guerra en Ucrania en marzo de 2022, según AAA. Los crecientes costos son impulsados por la intensificación del conflicto en Irán y el próximo cambio estacional a gasolina de mezcla de verano, más cara.
El conflicto alimenta los aumentos de precios
Se espera que la situación empeore y no se vislumbra una solución inmediata. La postura agresiva de Irán –incluidas amenazas al transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz y ataques a instalaciones de producción de petróleo vecinas– está alimentando la inestabilidad del mercado. El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, ha declarado abiertamente que Irán está preparado para un conflicto prolongado y ha advertido que se convertirá en “un atolladero” para cualquier fuerza opositora.
Respuesta política: una postura desdeñosa
El expresidente Trump, cuando fue interrogado por Reuters, mostró poca preocupación por los aumentos de precios. Su respuesta fue contundente: “Si los precios suben, suben”. Luego añadió que el conflicto en sí es “mucho más importante que que los precios de la gasolina suban un poco”. A pesar de su despreocupación, Trump afirmó que los precios “bajarían muy rápidamente cuando esto termine”, una afirmación socavada por los mensajes inconsistentes de la administración sobre el cronograma y los objetivos de la guerra.
Impacto económico más amplio
Más allá de la gasolina, los precios del diésel también han aumentado considerablemente, aumentando 51 centavos por galón. El promedio actual ya es 14,4 centavos más alto que el año pasado. Es probable que estos aumentos exacerben las presiones inflacionarias en toda la economía, afectando los costos de transporte tanto para las empresas como para los consumidores.
Perspectiva incierta
Dada la posición desafiante de Irán –incluida su desconfianza en las negociaciones, citando violaciones anteriores de acuerdos por parte de Estados Unidos– el conflicto parece estar lejos de disminuir. Los conductores deberían anticipar que los precios seguirán elevados en el surtidor, sin una indicación clara de cuándo podría llegar el alivio.
La confluencia de la inestabilidad geopolítica y los ajustes estacionales de los combustibles crea un mercado volátil, lo que deja a los consumidores vulnerables a mayores shocks de precios. Hasta que el conflicto se estabilice, se espera que persista la presión al alza sobre los costos del combustible.





















