Recientemente ha surgido un vistazo a las ambiciones abandonadas de vehículos eléctricos (EV) de Ford, ofreciendo una mirada poco común a un proyecto que alguna vez estuvo destinado a ser una piedra angular de la estrategia de electrificación de la compañía.
Doug Field, Ford’s former head of EV development, recently shared an image of the canceled three-row electric SUV on his LinkedIn profile. La silueta revela un vehículo con un diseño llamativo, aunque controvertido: una línea de techo larga e inclinada y una parte trasera truncada que genera comparaciones estéticas con el clásico cupé Shelby Cobra Daytona de 1964.
Del “tren bala personal” al prototipo de investigación
Cuando Ford se burló por primera vez de este modelo en mayo de 2023, el director ejecutivo Jim Farley lo describió con gran ambición, llamándolo un “tren bala personal”. La compañía prometió un vehículo capaz de superar las 350 millas de alcance, dirigido al tan necesario segmento familiar de tres filas.
Sin embargo, la realidad del mercado automotriz actual resultó más desafiante que las proyecciones iniciales de Ford. Debido a un enfriamiento significativo en la demanda de los consumidores de vehículos eléctricos de batería, Ford canceló oficialmente el proyecto en 2024, mucho antes de su lanzamiento previsto para 2025.
A pesar de su cancelación como producto de consumo, el vehículo no ha sido desguazado en su totalidad. Un portavoz de Ford confirmó que el modelo ahora funciona como un “vehículo de investigación” destinado a proporcionar datos e ideas que informarán el desarrollo de la próxima generación de vehículos eléctricos de la compañía.
Un pivote estratégico: híbridos y extensores de alcance
La cancelación del SUV de tres filas es parte de un cambio más amplio y pragmático en la estrategia general de tren motriz de Ford. En lugar de una retirada total de la electrificación, Ford está avanzando hacia un enfoque más diversificado para satisfacer las cambiantes preferencias de los consumidores:
- Expansión híbrida: Ford apunta a integrar la tecnología híbrida en casi toda su línea para finales de la década.
- EV de alcance extendido: Se espera que la próxima generación del F-150 Lightning cuente con un generador a bordo, reduciendo la brecha entre los vehículos eléctricos puros y los motores de combustión interna tradicionales.
- La plataforma Universal EV: Ford está centrando sus recursos en una arquitectura nueva y flexible diseñada para admitir modelos más asequibles, comenzando con una camioneta de tamaño mediano prevista para 2027.
Por qué es importante este cambio
Esta transición pone de relieve una tendencia creciente entre los fabricantes de automóviles tradicionales: la comprensión de que la transición “integral” a los vehículos eléctricos puede necesitar ser más lenta y más flexible de lo planeado originalmente. Si bien el objetivo a largo plazo sigue siendo eléctrico, la demanda inmediata de híbridos y extensores de autonomía sugiere que los consumidores todavía desconfían de la “ansiedad de autonomía” y de las limitaciones actuales de la infraestructura de carga.
Al reutilizar el cancelado SUV de tres filas como herramienta de investigación, Ford intenta rescatar la propiedad intelectual y las lecciones de ingeniería aprendidas durante su desarrollo, asegurando que los “errores” de hoy se conviertan en las bases de los modelos del mañana.
El futuro de la línea eléctrica de Ford probablemente estará definido por la versatilidad: equilibrar la energía pura de la batería con soluciones híbridas que se alineen mejor con las realidades actuales del mercado.
Conclusión
Ford ha pasado de modelos eléctricos independientes de alto concepto a una estrategia más pragmática y multienergía. Es posible que el SUV de tres filas cancelado nunca llegue a las salas de exhibición, pero sus datos de diseño e ingeniería desempeñarán un papel fundamental en la configuración de los vehículos eléctricos más asequibles y flexibles que llegarán a finales de la década de 2020.






















