BMW está descontinuando su sistema de conducción autónoma de nivel 3 en la limusina insignia de la Serie 7. La medida, informada por Automotive News Europe, se produce cuando el fabricante de automóviles reevalúa la viabilidad de las funciones de conducción totalmente autónoma en medio de altos costos de desarrollo y una demanda limitada en el mundo real.
Por qué se está eliminando el nivel 3
El sistema Nivel 3, que permite a los conductores apartar la vista de la carretera en determinadas condiciones, requiere una inversión significativa en hardware de alto rendimiento, sensores LiDAR, monitoreo de flotas y certificaciones de seguridad estrictas. BMW estima el coste en aproximadamente 6.000 euros (10.000 dólares australianos) por vehículo, más de cuatro veces el coste de su sistema semiautónomo de nivel 2 (1.450 euros/2.400 dólares australianos).
La empresa concluyó que la aplicabilidad limitada del sistema no justificaba el gasto continuo. A diferencia del sistema de “conducción totalmente autónoma” de Tesla, que todavía requiere la atención del conductor, el nivel 3 de BMW fue diseñado para un funcionamiento verdaderamente “sin observar”, una característica que no ha demostrado ser comercialmente sostenible.
Tendencia entre los fabricantes de automóviles
BMW no es el único que está reduciendo sus ambiciones avanzadas de conducción autónoma. Mercedes-Benz y Stellantis (matriz de marcas como Alfa Romeo, Jeep y Ram) también abandonaron el desarrollo de Nivel 3. Estas empresas citan desafíos similares: obstáculos técnicos, baja adopción por parte de los clientes y costos crecientes.
Incluso Honda ofreció brevemente un sistema de Nivel 3 en Japón, pero desde entonces lo ha descontinuado. La tendencia más amplia sugiere que los fabricantes de automóviles están cambiando su enfoque hacia sistemas de Nivel 2 más prácticos y rentables que ofrecen asistencia mejorada al conductor sin las complejidades de la autonomía total.
Qué significa esto para los conductores
La actualización de la Serie 7 en abril de 2026 reemplazará el sistema de Nivel 3 con una versión mejorada de Nivel 2. Esto seguirá permitiendo la conducción en carretera sin intervención y, eventualmente, ofrecerá navegación de dirección a dirección en áreas urbanas.
En particular, los compradores australianos no se verán afectados, ya que BMW nunca ofreció el sistema de Nivel 3 a nivel local debido a restricciones regulatorias. El alejamiento del Nivel 3 no significa que la conducción autónoma esté muerta, pero sí indica un ajuste pragmático en la forma en que los fabricantes de automóviles abordan la tecnología, favoreciendo la asequibilidad y una mayor usabilidad sobre las características de vanguardia, pero costosas.
La industria automovilística está reconociendo que el camino hacia la autonomía total es más largo y más caro de lo previsto inicialmente. Al centrarse en el Nivel 2, los fabricantes de automóviles pueden ofrecer beneficios tangibles a los conductores de hoy sin apostar por tecnología no probada.





















