Piensas en ello mientras recorre una carretera sinuosa. El asfalto está áspero. Tu cuerpo se está moviendo. La lógica sugiere que un acolchado y varillas rígidas de fibra de carbono ayudarían. Deben hacerlo. Pero entonces llega el contraargumento. ¿Pueden los chalecos antibalas modernos realmente salvarte? Un casco no es negociable. Todo el mundo lo sabe. ¿Pero qué más?
¿No sería mejor que te mantuvieras ligero? ¿Sin cargas? Podrías maniobrar más rápido. Evite el choque por completo. Depender de un exoesqueleto pesado que se sobrecalienta y restringe el movimiento parece un mal negocio. Especialmente si esa armadura no hace nada de todos modos.
La ciencia tiene una respuesta definitiva. El debate termina aquí.
Los datos detrás de la ropa de protección para motociclistas
La fuente de referencia para esta discusión sobre armaduras es un artículo de 2006 titulado “Los beneficios de la ropa protectora para motocicletas en la reducción de lesiones”. Fue presentado a la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte en el Foro de Seguridad de Motocicletas en Sydney, Australia. La conclusión es contundente. La ropa protectora no puede prevenir lesiones en un choque de alto impacto. Esas velocidades son demasiado rápidas. La mayoría de los accidentes de motocicleta no ocurren a alta velocidad.
Ésa es la distinción clave. Un informe reciente apodado MAIDS (Estudio en profundidad sobre accidentes de motocicleta) encontró que el 75 por ciento de todos los accidentes de motocicleta ocurren a velocidades inferiores a 35 millas (56,3 kilómetros) por hora. A estas velocidades más bajas, un chaleco antibalas u otra ropa protectora pueden significar la diferencia entre alejarse o ser llevado a la sala de emergencias.
Los números no mienten. Los ciclistas que visten ropa de cuero pasan una media de siete días menos en el hospital. Vuelven al trabajo una media de 20 días antes que los ciclistas que se estrellaron sin mono. Se trata de una enorme reducción del tiempo de inactividad. Dado que el estudio MAIDS encontró que el 40 por ciento de los choques resultan en derrapes sin mayor impacto, ese es otro recuento en la columna de armaduras profesionales.
Los derrapes son brutales. Los accidentes en la carretera no son una broma. Se ha demostrado que la armadura reduce la gravedad de las lesiones en la parte inferior del cuerpo. Quemaduras de tuberías. Codos y rodillas astillados. Estos son comunes. Son perjudiciales. Vale la pena prevenirlos.
En resumen, el chaleco antibalas para motocicleta reduce las lesiones. La lógica es sólida. Los datos son claros. Te quedas cómodo. Mantente a salvo. El resto es sólo ruido.























