Audi ha admitido públicamente que su reciente revisión de las convenciones de nomenclatura de vehículos estuvo equivocada y ahora está dando marcha atrás. Inicialmente, el fabricante de automóviles alemán buscó crear una distinción más clara entre los modelos con motor de combustión y eléctricos asignando números impares a los vehículos ICE y números pares a los vehículos eléctricos. Esto llevó a que el A4 fuera rebautizado como A5 en 2024, pero el plan se abandonó y Audi admitió que la confusión que causó superó cualquier beneficio percibido.
El experimento fallido
La estrategia inicial reflejó la submarca “EQ” de Mercedes-Benz para vehículos eléctricos, pero el enfoque de Audi resultó más disruptivo. El cambio fue particularmente notable con la transición A4/A5, y aunque el A6 se salvó de convertirse en A7, el experimento creó una confusión significativa entre los clientes. En particular, el E-Tron pasó a llamarse Q8 E-Tron durante un lavado de cara, un cambio que no logró impulsar las ventas antes de la eventual descontinuación del modelo.
Regreso a la Tradición
El director general, Gernot Döllner, ha declarado abiertamente que restablecer la insignia A4 es “pensable”, lo que sugiere un posible retorno a la nomenclatura original. Si bien el próximo A4 eléctrico seguirá siendo denominado A4 E-Tron, la medida indica un cambio más amplio de regreso al sistema de nombres tradicional. El intento anterior de Audi de crear un esquema de numeración basado en la potencia de salida (usando números como 25 para 80 kW, 30 para 81-96 kW, etc.) también fue descartado después de críticas generalizadas por ser poco intuitivo.
La complicación de China
Para complicar aún más las cosas, Audi lanzó una marca independiente totalmente eléctrica en China llamada AUDI (escrita en mayúsculas y sin el icónico logotipo de los Cuatro Anillos). Esta estrategia paralela añade otra capa de confusión para los consumidores globales. Sin embargo, la marca principal Audi está experimentando cambios significativos, incluido el próximo Q7 de próxima generación en 2026 y una posible reactivación de la placa de identificación A2 para un vehículo eléctrico de nivel de entrada.
Lecciones aprendidas
La reversión de Audi resalta la importancia de la coherencia de la marca y la claridad del cliente. Si bien la innovación es importante, imponer cambios innecesarios a los consumidores puede resultar contraproducente. La voluntad del fabricante de automóviles de admitir su error es una medida rara pero bienvenida en una industria que a menudo se resiste a reconocer estrategias defectuosas.
“Todos cometemos errores y es reconfortante ver a un fabricante de automóviles reconocer y reconocer uno de ellos”, como señaló un analista de la industria. Agregar un sufijo “E-Tron” desde el principio habría evitado todo este lío.





















